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Series, películas y un mensaje de fondo

Con un puñado de series a veces se nos ventilan las tardes del «no tiempo» dominguero.
Sí, hoy estoy poco original y voy a patentar la sopa de ajo que mi abuela, que vino de Águilas (Murcia), le hacia a mi madre el día que supo que estaba embarazada de mi. (Así salí).

Me gustan las series igual que antaño me gustaban las películas.
Tengo un pasado de cinefilo cultureta, dónde incluso solía ir solo al cine, en horarios donde las salas estaban casi vacías.
Me tragaba hasta las letras finales en plan ritual respetuoso en contraste con el pueblucho palomitero.

Bueno, las pelis siguen gustándome, claro está, pero ya no me las inyecto en vena ni voy a los maratones de festivales, cosa memorable-mente desquician-te que hay que vivir alguna vez.

Me encanta Amélie, una película francesa que odias o adoras, y te retrata como ser humano a nivel sensitivo, poético a la par que plasma tu nivel de tolerancia a los franceses..

Ahora he terminado de ver la primera temporada de Rita, una serie danesa en Netflix con un doblaje aceptable (no me maten amantes a la V.O.).
Va de una supuesta mujer empoderada que lo peta en la escuela donde da clases. Me recuerda a Merli (cosa que tiene merito porque no he visto ni pienso ver Merli).
La serie es buena, de personajes, conflictos y choque de mentalidades pero creo que la trampa está en que el personaje de Rita no tiene competencia, es decir, el mundo que la rodea es idiota y pusilánime. Véase el director, sus compañeros profesores o su supuesta enemiga de recursos humanos, que es la típica cabeza cuadrada intransigente donde cualquiera un poco librepensador y mentalmente abierto queda por encima.
Por no decir que Rita también tiene que lidiar con niños y adolescentes atolondrados, por lo que es fácil ser el personaje que más mola (supuestamente).
Pero seamos sinceros, me ha gustado lo suficiente pero no se la recomendaría a todo el mundo, creo que su target es netamente femenino.
La actriz es la típica guapa-fea o fea-guapa (que gusta mas a las chicas, incluso hetero), que fuera de este entorno cutre-hostil, resultaría muy loser pues su profundidad está en la respuesta a una mala pregunta. No a lo que ella propone de por sí.
No sé si me explico, ademas, parece que la esté destripando en vez de recomendar. Nada, que me he liado pero a mi hay que quererme coño, que estoy desentrenado en la actividad blogera.
Por cierto, la intro es chula.

Justified (Amazon), esta serie la recomiendo encarecidamente aunque a primera vista parezca una reverenda mierda.
En serio, no es lo que parece.
La típica serie de culto que ven cuatro gatos escayolados y totalmente desconocida para la mayoría de gourmets de las series.
La serie, a primera vista, tira para atrás.
Un policía con sombrero de cawboy y rápido con la pistola es expulsado del cuerpo de Miami y enviado a su tierra natal en la América profunda (en este caso Kentucky).
La premisa no parece nada interesante y algunos de los primeros episodios son auto-conclusivos, es decir, sin chicha ni limonada (reguleros) pero te garantizo que vale la pena seguir el viaje, la cosa mejora, y mucho, la segunda y tercera temporada están llenos de momentos brutales.
Los diálogos son rápidos y llenos de zascas entre los personajes, el carisma del malo es tal que pasas de odiarlo a amarlo, o por lo menos, a cogerle cierto cariño empático.
Las mujeres de Kentucky son de armas tomar. Totalmente empoderadas y más duras que un estropajo de acero en una fiesta de algodones de azúcar.
En serio, superar los prejuicios con la mala pinta cutre que tiene y entrar en el mundo de Justified: La ley de Raylan (que así es el nombre entero).
Sé que recomendar una serie que no arranca especialmente bien es un poco harko pero ahora que lo pienso, casi todas las grandes series necesitan su tiempo de macen-aje para eclosionar a su punto más álgido.
Quizás me ha gustado tanto porque me pillo desprevenido, tú ya estás sobre aviso pero creo que la podrás gozar igualmente y me lo agradecerás (aunque es cierto que se requiere fe al principio).

La maravillosa señora Maisel, Amazon, serie brutal que también va de menos a más.
La ambientación es brutal al estilo Mad Men pero con más color musical de Disney. (por cierto Mad Men también es buenísima, aunque a veces es de ritmo muy lento).
Los actores lo bordan, los padres de ella, la cutre agente garrula de ella, los suegros de ella y incluso ELLA, lo petan a niveles épicos.
En la segunda temporada me reía a carcajadas en la madrugada con los auriculares puestos en un maratón que no pude detener.

Good Omens, (Amazon) serie celestial y infernal maravillosa.
Basada en una novela de Neil Gaiman y Terry Pratchett ¿Que más se puede decir? Bueno, yo diría «cacahuete» y "te amo por encima de mis posibilidades" pero eso son cosas mías.
Serie épica de gran presupuesto que te acaba enganchado como un borracho sin farolas.
Películas, me encantaron Cadena Perpetua y la Milla Verde, (esta ultima basada en un libro de Stephen King, fijate tú que cosas). Curioso que las dos sean carcelarias. Las he visto tropocientas veces, cuando un guion está bien construido te engancha aunque sepas todo el desarrollo.

The End of the F***ing World, Netflix, serie británica para ver en una sentada (o dos o tres). Está basada en un cómic y se nota. Este tipo de mentalidad enfermiza abunda en las novelas graficas underground.
Lo único bueno que puedo decir es que me atrapo hasta el final y eso debe ser que es buena.

Preacher (El Predicador) hablando de cómics de culto, míticos y de la ostia. El cómic es superlativo y si tienes la suerte de no haberlo leído te tengo envidia, puedes vivir la maravillosa experiencia de leerlo por primera vez.
Hay tantas frases matadoras que te puedes atragantar de admiración sincera.
Es lo que tiene Garth Ennis, es un puto genio y en su casa lo saben.
La serie está a otro nivel más mundano, de hecho no está basado en la historia del cómic, sino que básicamente, está ambientado «en su mundo», en su "universo", con sus mismos personajes (más o menos) y con tramas parecidas. Pero aún así es una gran serie por si misma si se mira sin prejuicios ni comparativas.
Esta sí que va de menos a más.

Death Note serie anime muy interesante en cuanto a guion. La historia es innovadora y los dos personajes protagonistas (o tres) tienen unos duelos mentales, de inteligencia pura y dura. Solo es una temporada y vale la pena disfrutar de una historia tan genuina y diferente.
(Los dobladores en catalán son los mismos que los de la versión castellana, como nota curiosa)
japonesada molona más allá del Studio Ghibli.

Godless Miniserie del Oeste (7 capítulos) en Netflix.
Simplemente brutal ¿He dicho antes esta palabra?
Realmente en el primer episodio no te enteras de nada porque no explican lo que ha pasado hasta casi el final, pero cuando arranca, la cosa no para ni para saludar.
Personajes, diálogos, situaciones, mujeres empoderadas, malo hijo de su madre, lo tiene todo. Ademas, al principio de verla dices «que suerte es corta, solo siete episodios», y al acabarla comentas, con la misma coherencia, que mierda, solo siete putos capítulos.

Grimm, otra serie que no es lo que parece y cuya trama principal se vuelve apoteosica a medida que avanza. Cierto que tiene muchos capítulos auto-conclusivos que podrían considerarse de relleno (aunque no están mal). Cierto que suele usar las triquiñuelas del cine de terror (genero que hace tiempo que dejo de gustarme), pero realmente, la serie tiene un musculo central, en cuanto argumento, que es la envidia de muchas otras series con más renombre.
Todo va encajando y liando con maestría con muchos puntos de inflexión maravillosos y lo mejor de todo es que consiguen pertrechar un muy buen final.
Cosa nada fácil, y más en esta temática fantasiosa donde se les puede ir la olla muy fácilmente.

Seguro que me olvido de algo, pero para un post que no es un relato chorra y que no va a leer ni Cristo Súper Star, ya está bien.